Cómo iba yo a contar lo que quiero contar sin saber cómo hacerlo. De algún modo tengo que encontrar la forma, tengo que empezar a escribir.
Me encantaría componer un álbum de música conceptual dedicado a la vida. Más en concreto, haciendo hincapié en las numerosas (quizás infinitas) similitudes entre la vida y la naturaleza de las cosas. ¡Hay tántas analogías que parece que ambas cosas están basadas la una en la otra!.
¡Qué manera de desperdiciar la vida llevo últimamente, si es que aprovecharla tiene algún sentido!.
Sigo insistiendo en que la composición material del ser humano es el mayor lastre para su libre desarrollo intelectual, imaginativo y creativo. No obstante, es muy importante destacar que cuando mayores son las adversidades, mayores creaciones y desarrollos se consiguen.
Por ejemplo, ¿qué tendrá que ver el dolor de espalda, las úlceras en el estómago, el cáncer de colon o la fiebre, con escribir una poesía, leer un libro, dibujar un cuadro, componer música o reflexionar sobre las cosas?.
No tienen nada que ver. Lo primero es un claro incordio para lo segundo.
Lo cual me lleva a pensar en dos posibilidades de por qué esto es así:
Es la mejor forma de constitución para el ser humano desde el punto de vista natural: En este caso, el desarrollo intelectual, imaginativo y creativo (y en sí la personalidad), al encontrarse en continua discordia con la naturaleza corporal; o bien no es algo mitificable ni asciende a ningún grado superior a la materia, o bien sí lo es y no encontramos forma de canalizar o equilibrar nuestra mente con respecto al cuerpo.
No es la mejor forma desde el punto de vista natural, quizá sólo sea una transición, un momento de la evolución: ¡Vaya, qué mala suerte!. Quizá en el futuro la mente se deshaga por completo de los caprichos del cuerpo humano.
Hay que ver lo inspirador que resulta y lo que te cambia la mente escuchar cierta música, ver cierta película, leer cierto libro o leer las letras de ciertas canciones. En mi caso, hoy he leído las traducciones de las letras de las canciones del álbum Dark Side of the Moon de Pink Floyd. Hace unas semanas leí las del disco Animals, también de Pink Floyd. Ahora quiero decir qué me parecen las letras y no encuentro la palabra que lo describe, porque:
Si digo que son excelentes o geniales, parece que me estoy refiriendo a que están muy bien hechas o muy conseguidas.
Si digo que son muy interesantes o muy curiosas, parece que me refiero a que despiertan la curiosidad, y no es sólo eso.
Si digo simplemente que están tela de bien, ¿a qué me refiero exactamente con que están bien?.
Así que mejor que darle un adjetivo, diré que, cuando escucho las canciones, me hacen sentir muy bien; como si me dejasen completamente saciado, tras lo cual poco me importan los entresijos y quehaceres cotidianos de la vida.
En fin, para ir acabando, ojalá tuviera tiempo para componer letras y música para un disco conceptual que afine lo más posible sobre muchas ideas que tengo en la cabeza desde hace ya muchos años, y que gracias a que las mantengo bien vivas siempre ahí, aún no se han perdido.
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