Espectadores
¿Cuándo empezamos y cuándo dejamos de serlo?
Animado por el espectáculo, Ramírez se despojó de sus quehaceres habituales y acudió de inmediato a centrar su atención en lo que se presentaba voluntario ante sus ojos. Él no conocía el por qué de aquel maravilloso espectáculo, pero sin duda no iba a dejar de observar hasta estar seguro de que éste terminara. ¡Grandioso entretenimiento que me brinda la naturaleza! ¡jamás desaprovecharía tal maravilla!
Existe una interesante diferencia entre el estado activo y pasivo de un individuo mental, y aún más interesante me parece analizar la transición y el desencadenante entre ambos estados. En el estado pasivo, un individuo no interviene en escena, no participa, no hace nada sino observar y disfrutar.
(continuará)
No hay comentarios:
Publicar un comentario