miércoles 3 de marzo de 2010

Espectadores

Espectadores
¿Cuándo empezamos y cuándo dejamos de serlo?

Animado por el espectáculo, Ramírez se despojó de sus quehaceres habituales y acudió de inmediato a centrar su atención en lo que se presentaba voluntario ante sus ojos. Él no conocía el por qué de aquel maravilloso espectáculo, pero sin duda no iba a dejar de observar hasta estar seguro de que éste terminara. ¡Grandioso entretenimiento que me brinda la naturaleza! ¡jamás desaprovecharía tal maravilla!

Existe una interesante diferencia entre el estado activo y pasivo de un individuo mental, y aún más interesante me parece analizar la transición y el desencadenante entre ambos estados. En el estado pasivo, un individuo no interviene en escena, no participa, no hace nada sino observar y disfrutar.

(continuará)

domingo 17 de enero de 2010

Culpabilidad Humana

¿Qué culpa tiene un ser humano cuando actúa por instinto?, ¿qué culpa tiene cuando se comporta según sus gustos y atracciones irracionales?

¿Qué culpa tiene cuando insulta o falta el respeto a alguien, cuando se mete en la intimidad de otros, cuando es infiel a su pareja?, ¿qué culpa tiene cuando no se comporta éticamente?

No se suele pensar en una escala cuantitativa de culpabilidad. Pensemos ahora nosotros en una escala: 0 es ninguna culpa y 100 total culpa (por ejemplo).

Muchos seres humanos se empeñan en asignar una culpabilidad exactamente de 100. Consideran que si un ser humano infringe los valores morales o éticos, o no se comporta inteligentemente, es debido únicamente a que no ha sido capaz de contener sus sentimientos y actuar según la razón, pudiendo evitarlo.

Muchos otros seres humanos, aunque menos, se empeñan en asignar una culpabilidad de 0 (o muy cercana a 0), pues opinan que el ser humano es en el fondo un animal irracional, y cualquier comportamiento de este tipo está perfectamente justificado y, por tanto, excusado.

Ni una postura ni en otra, muchos seres humanos, según cada uno su forma de pensar, experiencia y creencias, asignan con rigor un valor arbitrario de culpabilidad para las acciones o comportamientos que consideran incorrectos.

Sin embargo, lo cierto es que no se conoce actualmente una fórmula que permita asignar la culpabilidad de un ser humano de forma correcta, objetiva y justa. ¿Por qué no se conoce dicha fórmula?, ¿acaso existe?

Bien, imaginemos ahora a un animal (un ser completamente irracional), por ejemplo un cocodrilo. ¿Alguien le asignaría algo de culpabilidad si nos acercamos para darle de comer y nos devora el brazo entero?, ¿alguien pensaría que el animal ha podido evitarlo y no ha querido?

Ahora imaginemos el caso contrario, una máquina (un ser completamente racional), por ejemplo un coche, un teléfono o un ordenador. Nadie asignaría culpabilidad a la máquina, sino a quien la ha construido. Aunque algunas personas sí que culpan a las máquinas de las acciones que realizan, pero eso es otro debate.

¿Por qué tanto en el caso de los animales como en el de las máquinas no hay duda sobre la culpabilidad y en el caso de los seres humanos no encontramos ninguna fórmula correcta?

Sin duda la respuesta se encuentra en la naturaleza de cada ser. En el caso del ser humano, se combinan componentes racionales e irracionales. Por tanto, el objetivo es descubrir el grado de influencia que de forma natural tienen ambos componentes entre sí.

Parece que físicamente el componente racional se encuentra en la corteza cerebral de los seres humanos, y ésta tiene una determinada interfaz con el resto del cuerpo que es el sistema nervioso. No cabe duda de que supone un esfuerzo para el ser humano superar las indicaciones que el sistema nervioso envía a la corteza cerebral, o lo que es lo mismo, supone un esfuerzo superar con la parte racional las órdenes procedentes de la irracional.

La cuestión es cuantificar este esfuerzo que existe, es real y es completamente natural. Si este esfuerzo fuera conocido, sería exacta y únicamente de lo que debe depender la culpabilidad de un ser humano.

Ahora bien, aunque puede ser más o menos complejo obtener una medida de dicho esfuerzo, lo peor es que dicho esfuerzo pueda ser variable para cada ser humano. Entonces, se hace bastante más elevado el coste de cuantificar el esfuerzo, pues debe hacerse para cada individuo.

No obstante, en cualquier caso, sólo mediante la cuantificación de dicho esfuerzo se puede obtener una fórmula correcta, objetiva y justa para la culpabilidad humana.

Gualberto.

jueves 2 de julio de 2009

Respecto al Respeto

Es habitual conceder ciertas fórmulas de amabilidad al desconocido, y con mayor protocolo de agrado para un compañero de trabajo; aún más ofrecemos nuestro agrado, nuestro tiempo y gentileza a los amigos: entonces, ¿por qué se pierde incluso el más mínimo respeto a una pareja?, ¿cómo puede arrojarse al olvido toda amabilidad y dedicación a la Persona Más Importante?: Debe ser entonces que no es la Persona Más Importante.

jueves 29 de mayo de 2008

Las puñeteras glandulillas

Érase una vez un mundo donde no existían las personas ni los seres vivos, tan sólo existían máquinas y materia inerte. Era un mundo sin vida tal como la conocemos.

En este mundo, las máquinas estaban muy perfeccionadas, tanto que su comportamiento aparente era idéntico al de los seres vivos, incluso al de las personas. Las máquinas se alimentaban de materia, se relacionaban entre ellas e incluso perecían.

Las máquinas de este mundo tuvieron su origen, hace mucho, mucho tiempo, a partir de organismos vivos inteligentes que las fabricaron y diseñaron para que ellas mismas se perfeccionasen y adaptasen con facilidad.

Las máquinas pensaban, realizaban cálculos en tiempo real sobre los datos observados y respondían con su cuerpo en consecuencia, según complejos y refinados algoritmos.

Las máquinas también sentían, y sus sentimientos interferían en su proceso de pensamiento. Esta interferencia impedía que las máquinas realizasen las acciones más convenientes y erraran.

Para que las máquinas sintieran, sus creadores usaron para su composición materia susceptible a ciertos fenómenos físico-químicos. Así, cada partícula material de la máquina puede ser estimulada por la luz, la temperatura, la presión, la composición química de su entorno, y muchos otros factores físico-químicos. A esta materia la llamaremos materia sensible.

No todas las partículas de la máquina se estimulan con los mismos fenómenos, ni todas responden de igual modo. Hay distintos tipos de componentes materiales según su tipología de estimulos y su reacción.

Las máquinas fueron diseñadas en base a una composición modular. De esta forma, disponían de varios módulos:

- un módulo de nutrición: el cual gestiona la ingestión de alimentos, la asimilación de los mismos y la excreción
- un módulo de expresión: el cual genera fenómenos físico-químicos en los que se codifica un mensaje que la máquina quiere transmitir al exterior, tales como sonido, olor, movimiento corporal, etc
- un módulo de pensamiento: el cual gestiona los cálculos, los pensamientos
- un módulo de control: encargado de supervisar el buen funcionamiento del sistema y de actuar en consecuencia en caso contrario
- un módulo de comunicaciones: encargado de canalizar los mensajes entre los distintos módulos

Todos los módulos estaban hechos íntegramente de materia, y toda la materia era sensible, es decir, se estimulaba y reaccionaba con ciertos fenómenos físico-químicos.

Cuando la materia de la máquina, o la máquina en sí, recibía condiciones físico-químicas dentro de un rango operativo normal, ésta funcionaba sin ningún obstáculo y su potencial era del 100%. Su comportamiento es completamente predecible, y otras máquinas podían predecirlo.

Cuando las máquinas no reciben condiciones físico-químicas en el rango normal, o bien la materia modifica este rango y las condiciones, aún constantes, dejan de ser normales, éstas operan de un modo diferente. Influida por el exceso o defecto en alguna/s de estas magnitudes físico-químicas, la materia sensible actúa automáticamente en consecuencia para corregir esta situación.

Las máquinas fueron diseñadas para que el módulo de pensamiento quede aislado, pero conectado, del resto de módulos. De este modo, las decisiones de alto nivel de la máquina son siempre tomadas por este módulo. No obstante, el módulo de pensamiento, al igual que cualquier otro, es susceptible de ser alterado por ciertos fenómenos físico-químicos, modificando su funcionamiento normal.

Las máquinas, tras miles de años de evolución y perfeccionamiento, han creado modelos conceptuales de la realidad que usan para realizar con eficacia y eficiencia las acciones para las que han sido diseñadas. Estos modelos están basados en hechos reales. Unos modelos son más abstractos y tienen más entidad y otros son más concretos.


continuará...

viernes 23 de mayo de 2008

Tocando Bad Penny (Rory Gallagher)

Me compré una batería hará cuatro meses, y a ratos voy aprendiendo un poquito. He grabado algunos videos (cinco) tocando algún tema conocido. Éste video que os presento es el último que publiqué, y en él toco el tema Bad Penny del gran Rory Gallagher. Os dejo con el tema.

jueves 22 de mayo de 2008

Un tema de Porcupine Tree

Porcupine Tree es un grupo de rock progresivo inglés. Este tema se llama Shallow y es del disco Deadwing del año 2005. Disfrutadlo.


lunes 19 de mayo de 2008

Reflexiones sobre: ¿pueden las máquinas pensar y sentir? (solo un avance)

Hay varios temas que suscitan mi interés por reflexionar sobre esta pregunta. En primer lugar, tengo que decir una consideración sobre la utilidad de estas reflexiones.

Soy consciente de que, con gran probabilidad, nada de lo que yo piense y escriba aquí será novedoso y que la humanidad no conozca ya, dada mi escasa cultura y nivel científico. No obstante, cada paso que voy leyendo y estudiando, lo voy razonando y contrastando con lo que sé.

Unido a esto tengo siempre un objetivo, lo cual es necesario para guiar y orientar mis esfuerzos intelectuales. El objetivo es descubrir muchos aspectos de la realidad que necesitan formalización, quizás descubrir nuevas formas de concebir ciertas cosas que dé explicación a otras que no la tienen...